CÓBRECES
El Restaurante Luaña 3, se encuentra en un lugar verdaderamente privilegiado: justo en la playa de Luaña de Cóbreces.
Imagínate disfrutar de tu comida con el sonido de las olas de fondo y la brisa marina. Eso es exactamente lo que ofrecen, este año 2025 han reformado sus instalaciones y cuentan con una amplia terraza a pie de playa, un auténtico balcón al Cantábrico.
Llevan más de 30 años ofreciendo productos frescos y de cercanía. Una combinación perfecta de buena gastronomía en un entorno natural incomparable, ideal para desconectar y disfrutar.
Nuestra localidad también cuenta con el Bar Cañardo, punto de encuentro de los vecinos y también de los peregrinos que pasan por la zona. Dispone de una amplia terraza en la que podrás tomarte el desayuno o cenar sus ricas raciones o hamburgesas.
PRIMERA PARADA: SAN VICENTE DE LA BARQUERA
Avanzamos por el oeste camino a San Vicente de la Barquera en busca de un surfing resguardado en el Farol, unas izquierdas sólidas nos esperan al fondo de la playa en Piedras Negras, si la mar lo exige. El surfing ha ido genial y el aperitivo caerá en el Annua con esas vistas que nos recordarán las bombas que hemos surcado con nuestras quillas de fibra; otra opción, Gerruca y su producto fresco.
A la hora de decantarnos por un menú, tenemos divinas dudas de apetito: podemos apostar por una comida en El Retiro, en la zona de los pescadores, irnos a por el gran Boga Boga o deleitarnos en el hotel Miramar. Lo que sí sabemos es que la pleamar nos deja la opción de un segundo chapuzón en Oyambre rumbo a Comillas con el viento más del oeste.
SEGUNDA PARADA: COMILLAS
Las olas han estado bien en el Pájaro Amarillo (un lugar con una impresionante historia de aventura llevada a la gran pantalla en un muy recomendable documental producido por Antonio Resines).
Queremos acabar el día por todo lo alto y por ello pensamos en un lindo homenaje en Cofiño (atención a sus albódigas), situado en la localidad de Caviedes en donde su gran bodega hará el resto.
Habrá que volver a Comillas de nuevo a comentar la jornada, y de paso las olas. Parada obligatoria en el Guadalupe con los buenos de Isi y Cristina, lugar de culto y legendaria. No podemos irnos de esta maravilla llamada Comillas sin probar los pescados de Adolfo y descansar la espalda en el Hotel Joseín para luego desayunar en el Filipinas. Ni sin hacer mención a La Taberna del Muelle ambientada por el surfista Iñaki con decoración de madera y azulejos. Si es que Comillas tiene vida propia y la huella de Gaudí entre otros encantos.